¿Quieres proporcionarle a tu boca una salud bucodental eficiente? Pues puedes realizarlo a través de un instrumento odontológico llamado irrigador bucal, el cual se ocupa de conservar nuestra salud bucodental en perfecto estado. Este diminuto, pero eficaz producto está siendo muy recomendado en los últimos años. Se encarga de eliminar no solo aquellas impurezas que acostumbran a quedarse entre nuestras piezas dentales o a ras de las encías, sino que también ayuda a limpiar aquellas zonas a las que, con un cepillado habitual, resulta algo difícil llegar.

Cabe resaltar que su uso jamás sustituirá al cepillo o a tu hilo dental, pero esta herramienta odontológica va a servir para complementar tu cepillado diario. Del mismo modo, impide la formación de la placa bacteriana y el sarro, y proporciona un menor riesgo de sufrir patologías periodontales o cualquier otra afección que pueda perjudicar tu salud bucodental. Existe una gran variedad de irrigadores bucales, pudiendo conseguir desde los más sencillos y económicos hasta los que cuestan algo más, pero cuentan con tecnologías mucho más avanzadas.

Sin embargo, no tienes de qué preocuparte, la elección de uno u otro dependerá de      ciertos componentes que te explicaremos en detalle en la Clínica Dra. Belén Puras. También podemos ofrecerte todo lo necesario para proporcionarte una sonrisa perfecta y, sobre todo, libre de sarro. Si te interesa el tema y quieres conocer los maravillosos beneficios que tiene para tu salud bucodental este impresionante producto, sigue leyendo.

¿Qué se conoce como irrigador bucal?

Este aparato proporciona una presión de agua dirigida para que limpie tus piezas dentales y ciertas líneas de las encías. Su función se centra en eliminar restos de comida y todos aquellos agentes extraños y perjudiciales para tu salud bucodental, como la placa dental, entre otros. A su vez, suele ser una manera sutil y efectiva de higienizar aquellos tratamientos ortodóncicos, coronas, puentes u otros servicios dentales.

Este instrumento odontológico es muy semejante al que utilizamos en la Clínica Dra. Belén Puras, solo que un poco más básico y sencillo. Sin embargo, desempeña la misma función que proporciona el que aplicamos a nuestros pacientes. Cómo ves, su uso te permitirá limpiar tu dentadura, eliminando aquellos agentes bacterianos que suelen acumularse en las zonas interdentales y en aquellos sitios bastante profundos de tu cavidad bucal. No obstante, este producto nunca sustituirá al cepillo e hilos dentales, por lo que debes emplearlo como uso complementario para lograr un resultado óptimo en tu limpieza bucodental.

¿Qué beneficios ofrece el irrigador bucal?

El uso de este instrumento te ayudará a hacer desaparecer los restos de comida que suelen acumularse en aquellas regiones que resultan difíciles de llegar tras un cepillado normal. Además, son seguros, fáciles de usar y muy eficaces contra la placa. A su vez, nos proporciona otros beneficios muy esenciales e importantes, como los que se muestran a continuación:

  • Disminuye la inflamación y el sangrado desmesurado de las encías.
  • Descarta agentes nocivos y restos de comida que suelen quedarse en aquellas zonas menos accesibles para el cepillo.
  • Elimina de forma más eficaz la placa cerca de una ortodoncia.
  • Disminuye y evita el mal aliento.

¿Cuándo se debe utilizar un irrigador bucal?

Nuestros profesionales son los que recomendarán el uso de este aparato. Esto dependerá del grado de afección que presente el paciente, como también si el mismo está utilizando cualquier tipo de tratamiento ortodóncico. Por ejemplo, los brackets pueden dificultar de manera notoria el proceso del cepillado diario, así como si usas implantes dentales, prótesis fijas sobre piezas dentales naturales o padeces de algún problema de movilidad que te impida realizar la limpieza dental eficazmente con tu cepillo. A continuación, mostramos una lista más detallada sobre aquellos casos en los cuales integrar este complemento de aseo dental es realmente necesario:

Ortodoncia

Como se describió previamente, las personas que llevan dichos tratamientos ortodóncicos notarán una mejora en su limpieza bucodental, debido a que el agua a presión es capaz de reducir las bacterias que se depositan en medio de los brackets, evitando que el sarro se siga desarrollando durante el tratamiento de ortodoncia.

Periodontitis

Esta situación es importante destacarla debido a que las personas que padecen de alguna patología periodontal (sea cual sea) se beneficiarán de una manera sorprendente con el uso de este artefacto por medio del agua a presión. Esta funcionalidad del irrigador proporciona de esta forma un ligero masaje en las encías que mejorará la salud de las mismas.

Cabe resaltar que jamás debes tomar decisiones propias que afecten a tu salud, pues el mal uso de este aparato podría provocar heridas en la encía por la orientación del chorro del agua o la presión desmesurada de la misma. No obstante, no te alarmes, si presentas alguna incomodidad en tu cavidad bucal y no sabes qué hacer, acude sin falta a alguno de nuestros profesionales para que te ofrezca el mejor procedimiento higiénico que se ajuste a tus necesidades, preferencias y afecciones.

¿En qué se diferencian los tipos de irrigadores bucales?

Como se ha mencionado antes, aunque existen diversos tipos de irrigadores, todos tienen el mismo objetivo. Cada uno de ellos contiene un depósito de agua (manejable) que te permitirá usarlo con eficacia y lo más común es que integre cabezales distintos para mayor comodidad y precisión. 

En el caso de las boquillas, existen diferentes modelos con sus especificaciones correspondientes. Estas boquillas suelen ser extraíbles, lo que posibilita que varias personas puedan usar el mismo irrigador al tener cada uno su propia boquilla.

Otra de las propiedades de dichos aparatos es la regulación de la presión del chorro de agua. Es recomendable comenzar con un grado bajo e ir incrementando la presión de manera progresiva, evitando en todo momento cualquier tipo de molestia. Es primordial que un profesional te indique cómo realizarlo para evitar heridas en la encía o mucosa.

¿Cómo se usa el irrigador dental? 

No te preocupes si no entiendes el funcionamiento de los irrigadores dentales, ya que en la Clínica Dra. Belén Puras encontrarás profesionales cualificados que se encargarán de enseñarte y ayudarte a usar de manera correcta y efectiva este instrumento dental. Por lo general es muy sencillo, solo deberás seguir al pie de la letra las indicaciones facilitadas. 

Sin importar el tipo de aparato que hayas elegido o nuestros especialistas te hayan recomendado, los pasos seguirán siendo siempre los mismos, como los que se muestran a continuación:

  1. Utiliza el cepillado antes de nada. Debes cepillar tus piezas dentales por lo menos unos tres minutos después de cada comida.
  2. Conecta el irrigador a un grifo o llena el depósito con agua destilada.
  3. Sitúa la boquilla en el interior de tu cavidad bucal y empieza a moverla por cada una de tus piezas dentales, enfocándote sobre todo en tus muelas traseras.
  4. Ajusta la presión que necesitas y enciéndelo. Por lo general tiene un botón de encendido y varias formas para graduar la presión del agua, según el modelo. Se recomienda iniciar con el nivel más bajo y aumentar poco a poco hasta obtener la presión exacta. Ten en cuenta que dicha presión no te ha de generar ninguna molestia, ni afectar el esmalte de tus piezas dentales. 
  5. Guíate por la línea de la encía, pasando por cada una de tus piezas dentales y dirigiendo el agua a la línea de tus encías y en cada espacio interdental a lo largo de cinco segundos, tanto en la cara interna como externa de tus piezas dentales.
  6. Fíjate bien al eliminar la acumulación de comida y por lo tanto de bacterias en las zonas interdentales, pero, sobre todo, debajo de la línea de las encías.
  7. Deshazte del agua sobrante, apaga el artefacto y retira la boquilla que has utilizado. Es importante vaciar el depósito de agua, ya que si por alguna razón queda algún residuo, podría desencadenar problemas graves como la proliferación de ciertas bacterias nocivas.
  8. Desinfecta las partes del aparato indicadas en las instrucciones tras cada uso.

Es importante aclarar que desplaces el chorro de agua por toda tu cavidad bucal, en especial por tus encías y tus piezas dentales. Se recomienda además realizarlo con la boca cerrada para evitar que el agua salpique y moje todo el espacio.

Consigue tu irrigador dental en la Clínica Dra. Belén Puras

El uso del irrigador bucal traerá una serie de ventajas positivas a tu cavidad bucal, como también te permitirá conseguir una limpieza más profesional sin salir de tu casa. No obstante, si quieres tener unas piezas dentales relucientes, pero sobre todo disfrutar de una excelente salud bucodental, no olvides asistir al menos una vez al año con nuestros especialistas para que revisemos el estado de tu boca. En esas visitas te proporcionaremos los mejores consejos y tratamientos enfocados a tus necesidades y posibles afecciones.

Si estás interesado en conseguir este útil dispositivo, puedes hacerlo de manera inmediata en la Clínica Dra. Belén Puras, donde contamos con especialistas que te darán la información imprescindible para que logres mejorar tu higiene bucodental. 

Ahora que sabes todo esto, ¿cuánto más vas a esperar para visitarnos y llevarte el irrigador dental que mejor se adapte a ti?

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