¿Sufres de un sangrado incontrolable en tus encías? Quizás esto se debe a que puedes estar presentando una de las patologías periodontales más comunes, conocida como gingivitis. Es habitual que las personas quieran mejorar este problema más que cualquier otra afección,  ya que si estas patologías no se solucionan a tiempo pueden acabar afectando no solo la salud bucal sino a todo el organismo en sí. 

La diferencia entre la gingivitis y la periodontitis radica en su estado de avance o en cómo se encuentra el grado de afección del mismo.  Es por ello que será necesario aclarar que se trata de dos estados totalmente distintos, mientras que la gingivitis acostumbra a ser tratada de manera correcta desde casa y con las indicaciones de los especialistas, la periodontitis tiene que ser tratada en una clínica dental especializada en periodoncia con tratamientos más profundos y especializados.

¿Qué es la gingivitis?

Esta patología periodontal es solamente el estado inicial de las enfermedades periodontales, su valor característico radica en una sintomatología muy visible que se basa en un sangrado e inflamación incontrolable en las encías durante el cepillado, incomodidad y hasta el enrojecimiento de los tejidos pertenecientes a las mismas. Se forma tras el resultado de un cepillado deficiente y la falta del uso del hilo dental. 

Este problema suele aparecer habitualmente en las personas fumadoras debido a que la nicotina aumenta el sangrado e inflamación de las encías. Sin embargo, si el grado de molestia de esta patología se acrecienta y avanza descontroladamente puede desencadenar un mal aliento constante, molestias e incomodidad al comer alimentos muy rígidos o incluso, si no es tratada de manera adecuada desencadenará patologías aún más graves, como puede ser la formación de una periodontitis.

Tipos de gingivitis

La gingivitis presenta unos síntomas muy similares en casi todos los casos diagnosticados y se pueden distinguir teniendo en cuenta los efectos que puede producir sus distintas variaciones. Esta patología se desencadena en diversos tipos y a continuación te explicamos cada uno de ellos: 

No bacteriana

En este caso queremos mencionar que existen agentes o factores externos que desencadenan la aparición de esta afección como los que te explicamos a continuación:

  • Cepillado agresivo: realizar una técnica inadecuada del cepillado que pueda  generar daños en las encías por ejercer demasiada presión, puede acabar provocando que las mismas se retraigan, ocasionando sensibilidad y sangrado sin importar si presentas o no aglomeración de placa bacteriana.
  • Tratamientos ortodóncicos: esto se debe a que durante la utilización de estos aparatos las personas por alguna razón no realizan un correcto cepillado, provocando la persistencia y aglomeración de la placa bacteriana en las encías. 

Por ello, se recomienda acudir con frecuencia a las revisiones y a las consultas de nuestros especialistas tanto durante el tratamiento  efectuado como después. En virtud de que el uso de este tratamiento no consiga en ningún momento ocasionar ni provocar cualquier daño en las encías.

  • Estrés dentario: es muy común que en las personas jóvenes y también en los fumadores esta patología se presente debido a que los altos niveles de estrés o ansiedad provoca una drástica bajada de las defensas, ocasionando que las encías se retraigan y generen más agentes infecciosos. Por lo general, se sugiere en estas situaciones aumentar la limpieza dental en casa cómo acudir sin falta a las consultas programadas por nuestros especialistas. Además, del uso adecuado del hilo dental.
  • Aguda: Suele ser la más frecuente y conlleva síntomas habituales como: sangrado de las encías, hinchazón, retraimiento, sensibilidad, inflamación o mal aliento.
  • Descamativa:Aquí se produce la variación de la tonalidad de las encías debido a que suelen tornarse en un tono rosado más intenso de lo habitual e incluso pueden llegar a ser una tonalidad rojiza. A su vez, conlleva la aparición de manchas oscuras en todas las encías y también sensación de quemazón, elevada sensibilidad dentaria y abundante sangrado.
  • Ulcerosa: En esta se desencadena y agudiza el mal aliento. Uno de sus principales factores es la aparición de diminutos bultos en las papilas interdentales conocidas como encías. Provocando una sensación extremadamente dolorosa además de los síntomas de las tipologías anteriores.
  • Hemorrágica: Este es el peor de los casos debido a que se genera un exceso de sangrado abundante y constante. Esto se debe a la inflamación de las encías debido a la acumulación de los cúmulos de cálculo o en otros términos, también puede presentarse debido algún factor externo como un traumatismo fuerte o tras un cepillado excesivamente agresivo.

¿Cuáles son los síntomas de la gingivitis?

La gingivitis puede tener diversos síntomas y no existe un orden en sí por el cual se presenten cada uno de ellos. Es por esto que su aparición puede variar en diferentes casos, sin embargo, los más comunes son los que te explicamos a continuación:

  • Sangrado de las encías: tras el cepillado dental o durante la ingesta de alimentos. 
  • Inflamación e hinchazón: que resulta ser molesta o incluso dolorosa.
  • Variación en su tonalidad: por lo general las encías saludables son de un color rosa pálido y pasan a ser más oscuras y rojizas de lo normal cuando hay algún problema.
  • Sensibilidad dental: a causa de la retracción de las encías.
  • Troneras dentales: o espacios en forma de triángulos en medio de las piezas dentales.
  • Movilidad dental: esto se debe a que las piezas dentales pierden su estabilidad y pueden caerse con facilidad, ocasionando la pérdida dental. 
  • Recesión gingival: dejando al descubierto la raíz de las piezas dentales.
  • Mal aliento excesivo o mal sabor de boca.

¿Por qué aparece la gingivitis?

Una de las causas más habituales que la provoca es una limpieza bucal bastante precaria. Sin embargo, existen factores externos que aumentan el riesgo de padecer esta patología y algunos de ellos son: 

  • Consumo excesivo de nicotina.
  • Boca seca.
  • Falta de vitamina C.
  • Edad avanzada.
  • Difícil acceso a ciertas piezas dentales.
  • Cambios hormonales: producidos por el periodo, el consumo de píldoras anticonceptivas o el embarazo.
  • Genética: esto se debe a que ciertas personas desarrollan algunas patologías como los hongos, debido a causas genéticas.

Estas causas externas benefician al hecho de que se forme todavía más placa en las piezas dentales ocasionando el daño en las encías. 

A continuación, te indicamos cómo los agentes infecciosos emitidos por la placa bacteriana logra avanzar tanto hasta llegar a causar la gingivitis:

  • La placa se forma alrededor de nuestras piezas dentales. Esta placa puede visualizarse como una capa transparente de bacterias producto de la combinación de las bacterias en la cavidad bucal junto al almidón y algunos azúcares que suelen hallarse al comer.
  • Posteriormente suele transformarse en sarro. Al ocurrir esta transformación el sarro queda aglomerado debajo de la línea media de las encías acumulando bacterias o agentes extraños y provocando así que las mismas se terminen debilitando y ocurra ese sangrado incontrolable.
  • Las encías se terminan inflamando, cambiando su aspecto y dando paso a la gingivitis. Tras pasar mucho tiempo sin solucionar este problema quedarán aglomerados estos agentes en nuestras piezas dentales y producirá mayor irritación en las encías. 

Tras varios días empezará el sangrado y si no se pone solución a tiempo este problema podría transformarse en periodontitis y causar la pérdida de las piezas dentales afectadas.

¿Cómo puedo prevenir la gingivitis?

Prevenir estas patologías en su estado incipiente es sencillo, ya que basta con realizarse un cepillado de forma correcta durante cuatro minutos y tres veces al día. Además del uso correcto del hilo dental por lo menos una vez al día y visitar habitualmente a nuestros especialistas de modo que te puedan realizar una limpieza bucal aproximadamente cada seis meses. En caso contrario, deberás asistir consecutivamente y realizarte una limpieza más profunda, que puede tener una duración aproximada de unos cuarenta y cinco minutos.

También es recomendable realizarte radiografías dentales cada cierto tiempo, ya que puede ayudarte y ayudarnos a identificar cualquier eventualidad al revisar de manera constante los posibles cambios en tu salud dental y poder detectar a tiempo patologías que no se pueden ver a simple vista. Sin embargo, no tienes de qué preocuparte nuestros especialistas fácilmente podrán prescribir cada cuanto tiempo la necesitarías.

Ponle fin a la gingivitis en Clínica Dra. Belén Puras en Móstoles

Nuestros periodoncistas estarán siempre disponibles y dispuestos a ayudarte con todas tus inquietudes, dudas y preguntas sobre las patologías periodontales. También podrán identificar de manera inmediata cualquier sintomatología que puedas presentar, para ello lo único que debes hacer es visitarnos y agendar una cita con nosotros. 

Recuerda que mientras más tiempo pases sufriendo gingivitis más probabilidades tendrás de que se acabe transformando en periodontitis. Por ello siempre te recomendamos que acudas a nuestra  consulta y no dejes que estas patologías pasen desapercibidas. Ahora que sabes todo esto… ¿A qué esperas por pedir cita?